El disco de freno ligero ofrece dos ventajas decisivas frente a los discos de freno originales. Se reduce considerablemente el peso de la masa giratoria de la rueda trasera y, gracias a una menor superficie de contacto, aumenta la manejabilidad en el circuito.
Al frenar, en las motos de competición el peso ejerce una gran presión sobre la rueda delantera, mientras que la trasera se aligera mucho y a menudo empieza a derrapar. Si se acciona el freno trasero con el disco de freno original, la rueda trasera se bloquea inmediatamente o se activa el ABS, lo que hace imposible una frenada controlada. Con este disco de freno, resulta más fácil utilizar el freno trasero y tomar mejor la entrada en las curvas.
Por estas dos razones --menor peso y mayor control-- recomendamos el uso de discos de freno más ligeros. Los discos de freno están destinados al uso en circuito y no están homologados para circular por carretera.